jueves, 3 de octubre de 2013

Ansiedad - Despedida de "Andrés Sudón vive" (4)

Ansiedad by Andrés Sudón on Grooveshark

El sábado 19 de Octubre de 2013 hice un concierto de despedida del disco "Andrés Sudón vive". Y se me ha ocurrido hacer aquí un comentario de cada canción. No es fácil hablar de las canciones, uno las hace para que hablen por sí mismas. Pero con el tiempo tengo un perspectiva que me permite contar sus pormenores, tanto los de su creación como los de la trascendencia que han tenido en mi vida.

Como comenté en la entrada de "Persona", en el año 2006 sufrí una lesión creativa, resultado de una batalla que gané, pero en la que perdí mucho. Durante el descanso del guerrero, solamente me preocupaba una cosa: recuperar mi autoconfianza para componer. Había trabajado mucho útimamente para lograr canciones que me convencieran, y de pronto, otra vez, a no saber hacer nada. Componer esta canción fue fruto del trabajo concienzudo, de escarbar en busca de algo que tenía que salir de dentro de mí. En esa época estaba cerca de los treinta años, había dejado Madrid para vivir con mi mujer en mi ciudad natal, y estaba trabajando en la empresa familiar, una fábrica de rótulos en un polígono industrial, y, para colmo, tenía una peligrosa tarjeta de crédito en mi monedero. De pronto, sin darme cuenta, me había convertido en una persona normal. Fue interesante tener trato con obreros y empresarios, estar de nuevo con mi familia, encontrarme por las calles con amigos de la infancia, a los que daba lástima por llevar un mono de trabajo; "qué mal le ha ido a este chico con la música", pensarían. A mí eso no me preocupaba demasiado, era peor la sensación de estar atrapado en el sistema. En todos los sistemas: en el económico, en el moral, en el sentimental... Siempre me ha gustado trabajar duro, pero nunca me ha gustado hacerlo para ganar dinero, es decir, para sobrevivir. Lo que quiero es trabajar para hacer algo en lo que crea, y en ese momento esto estaba muy lejos de mi alcance. Sentí verdadera compasión por los que estaban a mi alrededor, porque yo sabía que escaparía de algún modo. Lo que no sabía es que me salvarían, como siempre, las canciones que estaba haciendo. 

Ver a las personas infelices me desesperanzaba, cada día llevaba mi cuerpo al trabajo para ver allí las miserias en las que ha caído la humanidad. Sentía una ansiedad leve constante, que intentaba calmar hablando con la gente y diciéndoles que las cosas podrían ser de otra manera. Era una tarea imposible; solamente tenía la opción de escapar. ¿Como he llegado hasta aquí? ¿Qué es lo que realmente deseo? ¿Qué sucede en el mundo para que nadie esté satisfecho? ¿Qué me sucede, que no puedo escapar? Aquellos que han construido este mundo lleno de trampas, los políticos, los líderes religiosos, los banqueros, madrugan y trabajan duro para tenernos atrapados, y nosotros simplemente nos drogamos para darle algo de libertad a nuestra alma, y/o tragamos con la ley para continuar nuestro trazado (no por nosotros) camino. Estaba enfadado, ansioso, a punto de unirme al enemigo por no poder contra él. Pero eso no sucedió. Las respuestas a mis preguntas comenzaron a aparecer en "Ansiedad":

Vago inteligente, con su don y su suerte,
busca casa gratis con vistas a la gente,
diez o veinte gatos, otro amor para siempre,
saber explicarlo, dudarlo y preguntar.

Esta declaración de intenciones me dio mucha paz. Este soy yo. A nada de lo que tengo le pertenezco, puedo perderlo todo y tenerme siempre a mí. Pero, ¿cómo hemos llegado a este punto? ¿qué le pasa a este mundo?

Al final del tobogán había una oficina,
ya quedamos pocos en mi mundo de niña.
Detrás de mi mente puede que aún existan
los Reyes Magos, Dios y el Partido Socialista.

Estoy enfermo, contagiado de tristeza global,
mirando el plano de las ruinas que podría comprar.
Hay una hipoteca que me mira desde el fondo del bar,
pasillos de supermercado hasta la tercera edad.

Sentía que, a mi edad, ya no podía hacer mucho por cambiar este destino en el que vivía. Me daba miedo haberme equivocado. Ahora sé que tenía que vivir esa experiencia para construirme a mí mismo. En ese momento, la ansiedad me amenazaba, contra ella tenía dos opciones: dejar de pensar, o pensar adecuadamente.

En la periferia de los treinta veranos,
hoteles de paso, casas o cárceles,
infinitos cruces de caminos,
creer sin saber, 
estar sin ser, 
ansiedad.

¿Como es posible que el ser humano, el animal inteligente, sea tan absurdo? Viendo nuestra historia, me doy cuenta de que ciertas invenciones de nuestra inteligencia, como Dios y el dinero, sólo nos traen problemas. ¿Hemos usado nuestra inteligencia para hacer un mundo incómodo, lleno de violencia e injusticias?. Pues sí. Y yo, aunque viva en un momento en el que no hay hambre ni guerra en mi país, estoy jodido. Porque la máquina que crea la guerra y el hambre, está trabajando constantemente: es una máquina hecha con nuestras mentes, a las que han educado para ello. Han hecho que veamos ciertas cosas con simpleza, sin profundizar, lo cual nos hace retorcidos. Siguen educándonos mediante la televisión, diciéndonos cómo tenemos que (no) pensar. Siguen dándonos latigazos para trabajemos moviendo la máquina y olvidemos nuestros verdaderos deseos. Estoy seguro de que la grandísima mayoría quiere un mundo que funcione con lógica y amor, aunque nos veamos obligados a hacer cosas feas a los demás, o a nosotros mismos, para sobrevivir, para ser normales.

Hablo con mis gatos de Dios y de los bancos,
todo es tan complejo por simplificarlo,
subo a mi cabeza cargado de cadenas,
bajo al cinismo armado con cualquier verdad.

Hay Guerra civil en todos los hogares,
retórica de ingenuos contra cobardes,
temo que me infecten de culpabilidad,
efectos secundarios de ver el telediario.

No tengo dinero suficiente como para meditar,
víctima de la desidia y de la publicidad,
dudo entre mis pulsiones y la causalidad,
a veces me levanto con ganas de volverme a acostar.

En la paranoia de ser una persona,
psiquiátricos, bares, iglesias o lápidas.
Temo a la gente que se cree normal.
Después de soñar,
tras despertar, 
ansiedad.

Quise terminar la canción anunciando que esto terminará, que algún día los seres humanos harán las cosas bien. Es una predicción como dicha desde el futuro, que me da fuerzas para seguir luchando por un mundo mejor, en el que pueda estar agusto viendo felices a todos a mi alrededor:

Tres mil y pico, fin de la edad media,
a mediados del neolítico acabó la guerra,
No habrá nadie preso de otra libertad,
había un playa al final de este mar de ansiedad. 

La canción comienza con la guitarra de Alberto representando la ansiedad. Luego entra mi guitarra representando mi cabeza, que intenta marcar un pulso más lento, hasta que la ansiedad se adapta al suyo, atrapándola y volviendo a controlar el tempo, cada vez más rápido. Creo que por este tipo de opciones musicales, he llegado a estar convencido en una época de que el pulso regular es una limitación. Después decrubrí (gracias a al Loop Station, al que estoy agradecido) que el pulso regular es un lugar mágico, donde puedes vailar cómodamente. Mi voz entra seca y crispada, como en busca de la música. La voz de Óscar entra en el estribillo representando al mundo, con mucho eco. Bena encontró el efecto perfecto para la voz de la coda. Sería honesto que los cuatro estuviéramos en el concierto de despedida de este disco. El trabajo de la mezcla fue un trabajo artístico, como tocar, cantar, hacer areglos o componer las canciones. Además ha sido la vez que mejor me lo he pasado trabajando con Bena. A los tres les estoy agradecido por su aportación creativa, comprendiendo mis locuras y aportando las suyas.

Dije antes que esta canción me salva, porque al escribirla me sentí fuerte, y, poco a poco, fui saliendo de esa maraña. En la que puedo volver a caer preso si olvido lo que canto en ella. Es una canción enfadada, afectada, Jodida. Me recuerda que vivimos en un mundo mejorable. Esta canción es de 2008, y la verdad es que ahora mismo prefiero ofrecer canciones con ideas positivas, canciones esperanzadoras que den soluciones, sin olvidar mi compromiso con la verdad y la belleza. Esas nuevas canciones ya están preparadas en el nuevo disco, "CONSCIENCIA", pronto las sacaremos a la luz. De momento despido con honores a "Ansiedad", que me ha ayudado tanto.

4 comentarios:

  1. La verdad es que he escuchado esta canción muchas veces, en decenas de conciertos. Hasta que no he visto la letra escrita y me he detenido a leerla con calma, no me he dado cuenta de que es una obra maestra.

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  2. La primera vez que canté en el MAL8 te escuché, Andrés, cantando "Ansiedad". Y cuando canté por segunda vez, 5 meses y medio después, te escuché cantar "Ansiedad". Pensé que era tu única canción :)

    Como dice Dani (o Mario), a mí me inspiró también, personalmente, claro.

    Crónica 1-05-2013: http://microabiertolibertad8.blogspot.com.es/2012/05/cronica-de-micro-abierto-libertad-8-44.html

    Crónica 23-10-2013: http://microabiertolibertad8.blogspot.com.es/2012/10/cronica-de-micro-abierto-libertad-8-67_29.html

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  3. Me encanta el coco que tienes. Pena no poder disfrutarlo más que a través de tus letras, tu música y tu interpretación. Pero ya es mucho!!!

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